Anótalo todo al momento
El error más frecuente: reconstruir los gastos después del viaje. Es mejor registrar cada gasto en el momento: quién pagó y para quién. Así no se pierde nada y nadie tiene que recordar importes más tarde.
Viajar juntos es bonito; la liquidación después, a menudo no tanto. Con unas pocas reglas y la herramienta adecuada, el reparto sigue siendo justo y sin tensiones.
El error más frecuente: reconstruir los gastos después del viaje. Es mejor registrar cada gasto en el momento: quién pagó y para quién. Así no se pierde nada y nadie tiene que recordar importes más tarde.
No todo tiene que repartirse por igual. El alojamiento quizá a partes iguales, la cena en común por artículos, el coche de alquiler solo entre quienes conducen.
En lugar de que cada uno liquide con cada uno, merece la pena una liquidación simplificada: se agrupan todos los saldos para que solo hagan falta unas pocas transferencias. Quitto se encarga de esto automáticamente.
Asigna cada gasto solo a las personas que realmente participaron. Así nadie paga por algo que no ha usado.
Registra el gasto en la moneda local y déjalo convertir automáticamente a vuestra moneda principal.