El problema de la liquidación individual
Si cada uno liquida con cada uno, surgen muchas transferencias pequeñas: propensas a errores y molestas. Es mejor calcular primero todos los saldos y luego encontrar el camino más corto para saldarlos.
Cuando varias personas van pagando por turnos, la situación se complica enseguida. El truco está en no saldar cada deuda individual, sino agrupar todos los saldos.
Si cada uno liquida con cada uno, surgen muchas transferencias pequeñas: propensas a errores y molestas. Es mejor calcular primero todos los saldos y luego encontrar el camino más corto para saldarlos.
Quien está en números rojos en general paga a quienes están en positivo, idealmente con el menor número de pagos posible. Quitto se encarga exactamente de esta optimización.
Eso genera muchos pagos pequeños. Una liquidación simplificada consigue lo mismo con muchas menos transferencias.
Calcula todos los saldos y propone el número mínimo de transferencias para saldarlos.